ALGUNOS ESCRITORES Y SUS ULTIMAS PALABRAS
Ernest Hemingway, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1954, sufría de alcoholismo y depresión. Estaba recibiendo tratamiento en Ketchum, Idaho para la presión arterial alta y problemas del hígado – y también la terapia electroconvulsiva (TEC) para la depresión y la paranoia. Intentó suicidarse en primavera de 1961, después de los tratamientos de TEC, pero tuvo éxito (se disparó a sí mismo) el 2 de julio de 1961. Sus últimas palabras a su esposa antes de que se quitara la vida fueron las siguientes:
“Buenas noches mi gatita”
J.M. Barrie, un escritor escocés, hoy más recordado por escribir Peter Pan, murió de una neumonía y sus últimas palabras fueron:
“No puedo dormir”
Frank Baum, mejor conocido por El Maravillosos Mago de Oz fue muy especifico con sus ultimas palabras considerando el mundo de Oz, su obras más conocida:
“Ahora puedo atravesar las arenas movedizas”
Edgar Allan Poe, se sospecha que murió de delirium tremens, enfermedades cardíacas, epilepsia, sífilis, inflamación de las meninges, cólera y rabia. Para esos días su muerte era un misterio debido a que fue encontrado delirando en las calles de Baltimore. Fue llevado al hospital, donde murió la mañana siguiente. Poe nunca fue coherente con sus explicaciones sobre como llego a ese estado calamitoso, y, curiosamente llevaba ropas que no le pertenecían. En repetidas ocasiones en la noche antes de su muerte menciono el nombre de “Reynolds”, sin saber a quien se refería. Sus ultimas palabras fueron:
“Señor ayuda a mi pobre alma”
Jane Austen, quien escribió en su vida seis novelas, murió joven de una tuberculosis bovina (hoy) comúnmente asociada con beber leche sin pasteurizar. Sus ultimas palabras a su hermana, Cassandra, que le pregunto si deseaba algo, fueron las siguientes:
“No quiero nada sino la muerte”
Hunter S. Thompson, un periodista escritor, era conocido por su Miedo y asco en Las Vegas. Mientras tenia problemas de salud se suicidó a la edad de 67 años. Las ultimas palabras que escribió fueron las siguientes:
“Relájate – esto no dolerá”
Tomas Hobbes, filósofo Inglés, más conocido por su libro Leviatán, tuvo que morir con grandes palabras:
“Estoy a punto de tomar mi último viaje, un gran salto en la oscuridad”
Mark Twain, el famoso escritor de Las aventuras de Tom Sawyer, estaba muy interesado en la parapsicología, tuvo una premonición sobre la muerte de su hermano Henry, en forma de un sueño vivido y detallado (que sucedió en realidad) e incluso predijo su muerte con cierta presición. Sus últimas palabras fueron para su hija Clara:
“Adiós. Si nos encontramos-”
Alfred Jarry, escritor surrealista francés. Vivió y murió en Francia. Agobiado por la tuberculosis, agravada por el uso de drogas y alcohol. Se dice que estas fueron sus últimas palabras:
“Estoy muriendo. Por favor… tráeme un palillo de dientes“.
Henrik Ibsen, un escritor noruego tuvo algunas palabras memorables en su lecho de muerte. A la respuesta de una enfermera que le dijo que estaba un poco mejor, respondió:
“Al contrario“.
Antón Chéjov, escritor ruso, que se estaba muriendo de tuberculosis, y al que el médico le dio champaña para aliviar el dolor, dijo estas palabras:
“No he tenido champagne por un largo tiempo”
Louisa May Alcott, fue un novelista estadounidense, que pensó que tenía meningitis y que estaba muriendo por esa causa, en realidad murió de envenenamiento de mercurio, y sus últimas palabras fueron estas:
No hay comentarios.:
Publicar un comentario